La autoridad de una determinada marca va relacionada íntimamente con el branding (Gestión de la marca).

Sus principales objetivos son engrandecerla, desearla y disponer de una imagen positiva en los millones de consumidores.

Está relacionado con acciones relacionadas con el propósito, los valores de la marca y el posicionamiento, creando un flujo directo con el público para influir en sus decisiones de compra.

No obstante, todavía son muchas las empresas que consideran que las marcas son algo secundario.

Las empresas estan aprendiendo que los resultados no se crean de la noche a la mañana, sino que se logran con una estrategia coherente y relevante de principio a fin.

Comprende:

  • Planificación
  • Estructuración
  • Gestion
  • Promover


Estos atributos son propios del Branding.


Es una forma de gestionar las estrategias de marca de una empresa en particular. Esta gestión de marca incluye la planificación a largo plazo, la creación y gestión de los elementos de la marca para aprovechar la percepción sobre el negocio en la mente de los consumidores.

En resumen, Branding trabaja con el concepto de que una marca debe planificarse, estructurarse, gestionarse y promoverse. Todos estos procesos, que involucran la gestión de la marca, son parte de esta definición.


La marca en sí es un importante activo estratégico para las compañías, que es mucho más que un símbolo, un logo o un lema, y que su valor radica en la habilidad para ganar plenamente un gran espacio en el pensamiento de los millones de consumidores.
Este pensamiento puede ser intangible, social o psicológico, pero en definitiva deciden por la eleccion de una marca en concreto.


Las grandes marcas que conocemos hoy en día tienen departamentos especificos de marketing para favorecer su expansion a nivel global y cuentan con aspectos tangibles superiores (mejores productos, precio o distribución, por ejemplo), pero olvidan que los usuarios en internet son complejos y no sólo se rigen por los factores racionales, sino que además los factores emocionales son muy importantes, y deciden finalmente por su elección a la hora de decidirse por una marca o por otra.

Un producto se crea, vive y desaparece, mientras que una marca puede permanecer en el tiempo si sus directivos se han ocupado de actualizarla y la han dotado de una identidad propia, relevante, y con la que el consumidor se identifica.

No nos engañemos, una marca que perdura en el tiempo es creíble y deseada a través de esa persistencia y repetición, siendo juzgada una vez que los consumidores acumulan un número suficiente de impactos positivos con la marca que la dotan de significado y propósito.

Es por ello que los impactos negativos en la marca, sus estrategas de marketing cuidan mucho en dar la vuelta a este estado.

Es necesario definir cuál es la razón de ser de dicha marca, su necesidad y su principal propósito.

Las partes que comprende la elaboracion de una marca es:

    - En primer lugar sería la razón de ser (esencia de marca o brand essence) y el propósito de la marca.
    - A continuación, los valores de la marca y el posicionamiento.
    - En el siguiente nivel estaría el estilo de comunicación de la marca, que debe reflejar una personalidad y un carácter único.
    - Y en la base de la pirámide, se encontrarían los distintos productos o servicios que comprende la marca.

piramide


La gestión estratégica de una determinada marca debe comenzar desde arriba: definiendo cuál es el propósito, los valores, el estilo y el posicionamiento de la marca, para luego continuar con los demás parámetros.

Es por ello que las marcas son uno de los medios más importantes para lograr atraer y fidelizar clientes, con los factores tan determinantes como son: el valor, la credibilidad y singularidad de la misma.